5 de mayo de 2026
La Fiscalía Especializada en Homicidios y Lesiones Graves obtuvo una sentencia condenatoria de 50 años de prisión en contra de Jordan “N”, de 27 años, al demostrarse su responsabilidad en dos homicidios calificados perpetrados en Monterrey, Nuevo León, en hechos registrados durante 2023 y 2024.
En audiencia de Juicio Oral Penal, el agente del Ministerio Público de la Unidad de Investigación y Litigación especializada en Homicidios expuso pruebas periciales y testimoniales que acreditaron la autoría material directa del acusado. Durante el debate, la representación social sostuvo los señalamientos frente a los argumentos de la defensa, los cuales fueron desestimados tras la valoración judicial.
El juez determinó que el cúmulo de evidencias presentadas resultó suficiente y consistente para establecer, sin lugar a duda razonable, la responsabilidad penal del imputado, por lo que dictó fallo condenatorio e impuso, además de la pena privativa de libertad, el pago de la reparación del daño en favor de las víctimas indirectas, conforme a lo previsto por la ley.
De acuerdo con lo acreditado en juicio, uno de los crímenes ocurrió el 20 de noviembre de 2023 en la colonia Revolución Proletaria, donde el sentenciado viajaba como copiloto en un vehículo tipo Ecotaxi. Desde la unidad, accionó un arma de fuego contra Jared Heriberto, quien intentó huir; sin embargo, el agresor descendió del vehículo para continuar el ataque, provocándole heridas que derivaron en su muerte mientras era atendido en un hospital.
El segundo homicidio tuvo lugar el 11 de febrero de 2024, en el mismo sector. En esa ocasión, la víctima, Rudi Armando, se encontraba en la vía pública cuando el ahora sentenciado se aproximó portando un arma larga y disparó en su contra, pese a la presencia de otras personas en el sitio. Aunque fue trasladado con vida a un nosocomio, falleció a consecuencia de los impactos de bala.
Con esta resolución, la Fiscalía estableció la responsabilidad del acusado en ambos hechos violentos, al tiempo que el juez ordenó su internamiento en un Centro de Reinserción Social Estatal para el cumplimiento de la condena.
