📅 25 de agosto de 2026
Un tiroteo registrado en una vivienda de Billings, Montana, dejó varias personas muertas, entre ellas niños, después de que un hombre abriera fuego y posteriormente la casa fuera consumida por un incendio. El presunto agresor murió posteriormente por una herida de bala autoinfligida.
Las autoridades del condado de Yellowstone describieron inicialmente el caso como un conflicto familiar y señalaron que no se trató de un ataque aleatorio. La investigación permanece abierta y todavía no se ha informado oficialmente el número exacto de víctimas.
Tiroteo ocurrió en una vivienda de Billings
El incidente ocurrió la tarde del domingo 23 de agosto. De acuerdo con las autoridades, alrededor de las 18:01 horas se recibió una llamada al 911 que alertaba sobre un tiroteo y en la que podían escucharse disparos de fondo.
El primer agente llegó al lugar aproximadamente a las 18:12 horas y escuchó nuevos disparos provenientes de la parte posterior de la vivienda. Poco después, comenzó a salir humo y el inmueble quedó completamente envuelto en llamas.
Los equipos de emergencia enfrentaron dificultades para ingresar a la propiedad debido a que la escena continuaba siendo considerada de riesgo activo. La magnitud del incendio también complicó las labores para localizar y recuperar a las víctimas.
Varias personas, incluidos menores, murieron
El sheriff interino del condado de Yellowstone, Kent O’Donnell, confirmó que entre las víctimas había varios adultos y varios menores.
Las autoridades indicaron que las personas involucradas ya habían sido identificadas, pero decidieron no divulgar por ahora el número exacto de fallecidos, sus nombres ni sus edades, debido a que la investigación continúa.
Aunque algunos reportes posteriores señalan que habría al menos ocho víctimas, las autoridades locales no han confirmado oficialmente esa cifra, por lo que el número debe considerarse preliminar.
El sospechoso murió por una herida autoinfligida
Durante la respuesta policial, los agentes localizaron al presunto agresor con una herida de bala aparentemente autoinfligida.
El hombre fue trasladado a un hospital de la zona, donde posteriormente murió a consecuencia de la lesión.
Las autoridades aún no han informado públicamente cuál habría sido el motivo concreto del ataque.
Autoridades descartan, por ahora, un ataque aleatorio
La oficina del sheriff del condado de Yellowstone indicó que la investigación inicial apunta a que el incidente comenzó como una disputa familiar y que el agresor conocía a las personas contra las que dirigió el ataque.
Por ello, las autoridades señalaron que no existe actualmente una amenaza adicional para la población relacionada con este caso.
El móvil continúa bajo investigación y las autoridades han pedido paciencia mientras avanzan las diligencias.
Incendio complica investigación del tiroteo
El incendio provocó daños considerables en la vivienda y complicó la recuperación de evidencias.
Kent O’Donnell explicó que tanto el fuego como el agua utilizada por los bomberos para controlar las llamas ralentizarán el procesamiento de la escena del crimen y la recuperación de pruebas.
Las autoridades prevén que las labores de investigación continúen durante varios días antes de contar con información completa sobre lo ocurrido.
Los tiroteos masivos siguen siendo un problema en Estados Unidos
El caso de Montana se suma a una larga lista de hechos violentos registrados en Estados Unidos durante 2026.
Según el recuento citado de Gun Violence Archive, hasta este momento del año se han contabilizado 314 tiroteos masivos en el país. La organización utiliza una definición que considera como tiroteo masivo aquellos incidentes en los que al menos cuatro víctimas resultan heridas o muertas, sin contar al atacante.
Entre otros hechos registrados este año se encuentran ataques en Pawtucket, Rhode Island; Austin, Texas; la Old Dominion University, en Virginia; y Shreveport, Louisiana, algunos de ellos relacionados con conflictos familiares o violencia doméstica.
El caso de Shreveport destaca por la muerte de ocho niños de entre 3 y 11 años durante un ataque ocurrido en abril.
