En un esfuerzo por estabilizar el precio de los combustibles y proteger la economía de las familias mexicanas, el Gobierno de México firmó un acuerdo con el sector gasolinero para establecer un precio máximo de 24 pesos por litro de gasolina regular durante los próximos seis meses.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó la medida como “histórica” y subrayó que su objetivo es garantizar la estabilidad en el mercado de combustibles. Durante la firma del acuerdo en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que esta política será revisada periódicamente para evaluar su impacto y realizar ajustes de ser necesario.
Un Acuerdo Voluntario con el Sector Gasolinero
El acuerdo, denominado “Política Nacional para Promover la Estabilización del Precio de la Gasolina en Beneficio del Pueblo de México”, fue suscrito por representantes de Petróleos Mexicanos (Pemex), importadores, comercializadores, distribuidores y transportistas de combustible, además de autoridades como la secretaria de Energía, Luz Elena González, y el subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Vidal.
Sheinbaum enfatizó que el pacto es de carácter voluntario y no impone obligaciones legales a las partes firmantes. Para facilitar su implementación, Pemex fijará un precio mayorista nacional en sus terminales de almacenamiento y reparto (TAR), permitiendo que las estaciones de servicio ofrezcan el combustible a los consumidores a un costo menor a los 24 pesos por litro.
Además, el acuerdo contempla un margen de hasta dos pesos entre el precio mayorista y el precio final al público, sin incluir el Impuesto al Valor Agregado (IVA). Por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) confirmó que los estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) continuarán sin cambios.
Posibles Impactos y Desafíos
A pesar de la intención de estabilizar los precios, expertos advierten que el acuerdo no contempla las diferencias de costos logísticos en distintas regiones del país, lo que podría afectar la rentabilidad de algunas estaciones de servicio y fomentar prácticas ilegales como el robo y venta clandestina de combustible.
Asimismo, el pacto excluye a las estaciones ubicadas en zonas fronterizas, donde los precios ya están regulados por estímulos fiscales específicos.
Jorge Mijares Casas, presidente de Onexpo Nacional, principal asociación de empresarios gasolineros en México, afirmó que se establecerán mesas de trabajo para evaluar y adecuar el acuerdo conforme a las necesidades del sector.
“El precio de la gasolina impacta directamente en el bolsillo de las familias mexicanas, en los costos del transporte, la industria y los bienes de consumo. Con esta estrategia, garantizaremos accesibilidad y un margen de ganancia justo para las empresas”, concluyó Luz Elena González, secretaria de Energía.
EFE