24 de abril de 2026
El municipio de Monterrey puso en marcha una intervención de urbanismo táctico en la colonia San Bernabé, con la inauguración del proyecto “Sendero de color, camino seguro”, ubicado en el cruce de avenida Aztlán y Esquisto, considerado uno de los puntos viales de mayor riesgo en la zona.
El arranque fue encabezado por el alcalde Adrián de la Garza Santos, quien destacó la importancia de priorizar la seguridad peatonal dentro de la agenda de movilidad urbana. La obra es resultado de la colaboración entre autoridades municipales, la organización Movimiento de Activación Ciudadana (MOVAC), vecinos del sector, Fundación FEMSA, la empresa Sherwin-Williams y el respaldo de Bloomberg Philanthropies.
A través del programa “Arte en Asfalto”, se rediseñó el crucero mediante acciones de bajo costo y rápida implementación, como la ampliación de banquetas, creación de islas peatonales, instalación de bolardos y la renovación de señalización horizontal y vertical, con el fin de proteger a peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.
El proyecto también integró la participación comunitaria, al incluir elementos artísticos en el espacio intervenido. Los habitantes del sector plasmaron figuras de flores en el pavimento, como símbolo de identidad y resiliencia de la colonia.
Antes de la intervención, dependencias municipales realizaron trabajos de adecuación en pavimento y señalética. Posteriormente, durante cinco días, 230 voluntarios participaron en la ejecución del diseño urbano acordado.
De acuerdo con autoridades y organizaciones involucradas, el impacto del proyecto abarca la recuperación de más de 2,400 metros cuadrados de espacio público, en beneficio de alrededor de 31 mil personas, entre ellas 9 mil niñas y niños. Asimismo, la zona influye directamente en 41 planteles educativos cercanos y 17 rutas de transporte urbano.
Entre las mejoras implementadas destacan la colocación de más de 85 marcas viales, mil metros lineales de delimitación de carriles con pintura termoplástica, la instalación de más de 300 dispositivos de control de tránsito y la renovación total de la señalización vertical.
Representantes de MOVAC subrayaron que este tipo de intervenciones demuestran que la coordinación entre gobierno, sociedad civil e iniciativa privada puede traducirse en soluciones efectivas para reducir riesgos en la vía pública.
Por su parte, Fundación FEMSA reiteró que el diseño de entornos seguros desde la primera infancia es clave para el desarrollo y bienestar de la población, especialmente en áreas con alta afluencia escolar.
Las autoridades municipales informaron que el proyecto será evaluado en los próximos meses para determinar acciones permanentes de infraestructura que permitan consolidar el sitio como una Zona Escolar Segura.
A la inauguración acudieron funcionarios municipales y representantes de las instituciones participantes, quienes coincidieron en la necesidad de replicar este modelo en otros puntos de Monterrey.
